martes, octubre 26, 2010

Una historia de la China.




En 1949 triunfaba la revolución comunista en China. A partir de ese momento, el país se encerraría en sí mismo y el mundo occidental no tomaría contacto legal hasta que Henry Kissinger abriera relaciones con la eventual visita del presidente Nixon.

Ahora bien, una de las preguntas básicas del momento es: ¿qué movió a China a pasar de una economía cerrada tipo Stalin a una economía de mercado y a ser tan atractiva para el capital? La respuesta no está en grandes ciudades...

La colectivización tuvo malos resultados en el campo, el hambre pasó a asolar a grandes extensiones de población y esto estimuló las tentativas clandestinas de un grupo de agricultores. Este grupo de agricultores vivía en la misera e infértil ciudad de Xiaogang, por ende vivían en la pobreza extrema.

Cuenta la leyenda: "Dieciocho agricultores desesperados por hallar un mejor modo de alimentar a sus familias acordaron repartir la tierra que cultivaban de forma colectiva y asignar parcelas de tierra concretas a cada familia. Las explotaciones colectivas de la época estaban obligadas a pagar un *diezmo*, una asignación que iba destinada a los canales gubernamentales de distribución de alimento. Los agricultores acordaron que continuarían pagando su impuesto con la cosecha, pero que una vez que estuvieran satisfechas sus necesidades, venderían o intercambiarían el excedente que pudieran haber extraído de la tierra. Después se quedarían con lo recaudado. Un acuerdo de esta naturaleza era ilegal, y los agricultores sabían que su pacto podía llevarlos a la prisión o a la muerte. Los dieciocho hombres firmaron valientemente el pacto con sus huellas dactilares en diciembre de 1978. En él se afirmaba que si alguno de los signatarios era aprehendido y castigado, los demás mantendrían a su familia.

...Y el pacto funcionó, en pocos meses los rendimientos del campo aumentaron de forma espectacular."

Y así surgió el Sistema de Responsabilidad Familiar, germen que movilizó a China hacia una economía de mercado pues los agricultores pronto invertirían sus ganancias en empresas, se les permitiría trasladarse a las ciudades y ayudar al auge del país. El Gran paso adelante había fracasado y el capitalismo entraba en China regido, claro, por el Partido Comunista Chino.

(Si quieres leer más sobre el tema adquiere: CHINA S. A. del escritor Ted C. Fishman)